Ese vino no lo tengo pero tengo uno parecido....
Ese vino no lo tengo pero tengo uno parecido....
Esa es la frase que podría llevar de fondo la música y el puñal del asesinato en la bañera en la genial película de don Alfred Hitchcok.
Muchas dudas aparecen:
¿por qué no está avisado en la carta, o de palabra al entregar la carta, que un determinado vino se ha acabado?
¿por qué cuando te ofertan algo a cambio siempre (o casi) es más caro?
¿por qué casi nunca te agrada tanto como lo que habias pedido y no quedaba? (¿O sí quedaba y hay que dar salida a otro?)
¿por qué la relación precio calidad de lo ofertado me resulta luego mucho más baja?
¿por qué no tenemos narices de preguntar su precio real?
PD:¿por qué ....por qué se ha ido Mouriño? (a ésto no hace falta contestar)