Ajem... Manda huevos...
Ver mensaje de Juan Such(1) Me consta, por haber probado muchos de los vinos californianos de los sesentas, setentas y ochentas en los ochentas, que no eran ";vinos Parker."; Había potencia frutal, pero también había mucho ";feeling’ y respeto del terruño. Cualquiera que pruebe un Heitz ";Martha’s Vineyard’ 64, o un Phelps ";Eisele Vineyard"; entre el 74 y el 84. o un Beaulieu ";Georges de Latour"; de antes del 90, o un Diamond Creek ";Red Rock Terrace"; de los sesentas o setentas (¡qué vinos aquellos!) se dará cuenta que lo que digo es verdad. Recuerda, Juan, que por más que eso sea una mácula en mi historial, en los ochentas fuí un defensor acérrimo del vino californiano. La influencia que adquirieran ciertos ";críticos"; americanos, justificable o no, ha cambiado la industria.
(2) André Simon, maestro de mis maestros, muchas veces se refirió a ";...color, body and everything else that is good in wine."; Probablemente, Mr. Parker se leyó lo mismo que yo y que tantos otros que comenzamos a educarnos sobre vino a principios de los ochentas. La diferencia es que él lo interpretó de forma muy extrema, haciendo de la elevación máxima de esos atributos un sine qua non enológico. Su lenguaje tiende a sustentar esta hipótesis. Fíjate que, aún en los primeros años del folletein que publica, usaba ";opaque,"; ";black,"; intense"; y ";gobs"; como descriptores positivos.
(3) Claro, la culpa no es toda de la influencia parkeriana. Ya había en el aire un cierto deseo de ";revolución"; en el mundo del vino. En UC davis y en Bordeaux había gente afanada en convertir la creación del ";buen vino"; en ciencia y no arte. Se hicieron muchas prescripciones forzadas, particularmente en Davis, sobre ";lo que hay que hacer para lograr un vino bueno"; (sigue disponible el libro de James Halliday y Hugh Johnson ";The Vintner’s Art,"; que te da una idea excelente del impacto de esas nociones ";cientifistas"; de la enología, te lo recomiendo) y Parker, con su escala de ";puntos"; que da una falsa ilusieon de ";objetividad"; convenientemente sustentó esas ideas en boga.
(4) Tenemos que tener muy en cuenta que el Wine Advocate no le llega a tantísima gente como parecería. En realidad, resulta ser una herramienta connveniente de marketing que el lado más prosaico de la industria (estoy hablando de los importadores, los distribuidores, los detallistas) del vino ha adoptado felizmente, alimentando la ";reputacieon’ y enalteciendo el nombre de este tipo en todos los medios posibles. Parker, en ese sentido, ha sido utilizado. Pero...
(5) La relación es simbiótica. Él se ha nutrido (y lucrado, por qué no decirlo, porque la exposicieon de su nombre que se logra a través de tantos medios hace que, para mencionar nada más un aspecto muy mínimo, venda una barbaridad de los libracos esos que escribe) del uso que hace la industria de él como herramienta mercadológica.
No sé si aplique para mei la analogía de la gallina ponedora y puesta. Meas bien, éste es un caso de ";quién se moja más...";
M.