Reflexión sobre valoración de los vinos
Tras muchos años dirigiendo catas a ciegas, quisiera comentar algunas impresiones muy básicas respecto a la evaluación de los mismos en los paneles de cata, en relación al tipo de vino. No se puede generalizar ni son conclusiones empíricas pero si una manifestación de mis impresiones:
- Los vinos generosos son los que reciben generalmente una valoración más alta, con independencia del tipo y de la bodega.
- Los vinos dulces también suelen recibir valoraciones altas aunque no tanto como los generosos.
- En los tintos, la temperatura y el momento de consumo marca mucho, también el tanino y es en estos donde resulta muy difícil valorar grandes vinos que no muestran sus virtudes en el año de su salida, no obstante, diría que reciben la valoración más equilibrada.
- Los vinos blancos y los espumosos reciben buenas valoraciones en relación a su calidad, lo que cuesta es dar grandes puntuaciones, al contrario que en los generosos existe una barrera o limitación que hace difícil, o casi imposible, ver vinos blancos o espumosos valorados por encima de 9 (Verema) / 95.
- Los rosados por último generan diferencias, hay una tendencia en los grandes aficionados a tratar de valorarlos mejor y poner en valor su elaboración, aún así cuesta ver grandes puntuaciones.
También, ha diferencia de grandes críticos nacionales/internacionales que no tienen problema al respecto, a los catadores que conozco, y los hay magníficos, así como a mi mismo, nos cuesta mucho poner algún 10/100.
Insisto en que es una generalización, como también diría que ha aumentado el nivel de los vinos en general y que cada vez disfrutamos de más grandes vinos blancos y rosados nacionales.
¿Qué os parecen estas impresiones? ¿Les veis algún sentido? ¿Podéis aportar algo por vuestra experiencia?