Incendios: todo al rojo y al negro.
Escribe hoy en su web Orly Lumbreras: Fundido a Negro. España está que arde, llamas rojas que transforman el verde en carbón. Ardía Cebreros, saltan las alarmas, Comando G, foto en su Instagram, contrasta con un post anterior con hogueras para evitar las heladas. Me imagino preciosas y ardientes viñas rodeadas de menhires naturales esculpidos en rocas de granito, como un ritual oscuro. No es el Rey Moro quien nos ataca, es la madre naturaleza que nos avisa del daño que le estamos haciendo.
Escucho podcasts de bodegas lejanas, California, la palabra incendio casi se escucha en cada uno de ellos. Algo no funciona, el mundo está enfurecido. Algo no estamos haciendo bien. Vuelvo a visionar un vídeo de Marc Castellnou, inspector jefe del área forestal de la Generalitat de Catalunya, mosaico mediterraneo de Futuro Viñador; una buena gestión del paisaje y la pervivencia de la actividad agraria como activos de prevención de incendios, se dedican muchos recursos a la extinción de incendios y nada en la prevención, algo hacemos mal.
Pienso en Mallorca, turismo, sol y playa, el sector primario envejece al mismo ritmo que se mueren los campos peinados, solo quedan algunos románticos y cuatro peces gordos; los campos agrícolas van retornando a su origen forestal, los cortafuegos agrícolas se transforman en maleza inflamable; pronto todo arderá.
https://orlylumbreras.com/noticias/-3
https://www.futurovinador.com/conocimiento/blog-post-title-four-c8fn4
Cuando compramos un vino cuyo viticultor cuida su viñedo como debe, en su precio va grabado su trabajo como constructor de paisaje y su tarea de prevención de incendios, de hecho los viñedos que ardieron en Cebreros actuaron como cortafuegos aunque el precio fue muy alto. Los buenos vinos no son caros.