De viaje por Rioja
Por fin hemos hecho (bueno, aún están en ello) este recorrido por Rioja que tanto nos apetecía. Desde el encuentro verema en el mes de febrero, Jesús Madrazo (Contino) nos había invitado y animado a visitarlo ya que el Contino Graciano 1998 que se cató a ciegas en aquella ocasión no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él.
Por supuesto nuestro recorrido comenzó el jueves tarde de la mano de Jesús Madrazo. ¡Qué preciosidad de viñedo! Sin temor a equivocarme puedo decir que la finca del Viñedo del Contino, 62 hectáreas que descienden en suave pendiente sobre una curva que hace el río Ebro, es la más bonita que he podido ver nunca. Jesús nos recibió con un fresco rosado de tempranillo que elaboran para consumo propio que apaciguara nuestro calor del viaje. Ya dentro de la casa, de la bodega pudimos ver lo que nos había preparado: estaban decantados todos los Contino Graciano (excepto 1997) desde 1994 hasta muestras del 2000. También los Contino Viña del Olivo desde el 1995 hasta muestras de barrica del 2001 (es posible que me equivoque en alguna añada porque no tengo mis notas aquí delante). Si bien la cata vertical comenzó dentro mismo de la casa, fue pospuesta y retomada en el restaurante Casa Iturbe de Labastida. Hasta ese momento estuvimos visitando la preciosa bodega de Contino, y nos acercamos hasta la moderna, descomunal y faraónica nueva bodega que Cune está construyendo en el cerro de La Mesa.
La cata vertical de todos los vinos comentados fue una auténtica gozada. Que atractivo y diferente es el Contino Graciano. Hay que reconocer que no es un vino fácil de entender, pero, ¡viva la tipicidad! Elegantes los 1994 y 1995, bravos en las añadas más recientes, excelentes vinos todos ellos. El de 1998 que en realidad había motivado nuestra visita, el más flojo de todos ellos. Entendimos a Jesús Madrazo y su interés por rehabilitar la imagen del Contino Graciano de aquella ocasión del mes de febrero.
Seguimos la cata vertical con los Contino Viña del Olivo. Elegancia innata la de este vino. Qué maravilla recorrer su historia particular desde el año 1995. Añadir que ¡cómo vienen los 2000 y 2001! ¡Qué maravilla!
El día siguiente fue un recorrido por parte de la historia de esta DO. Estuvimos con Jorge Muga recorriendo esta preciosísima bodega de Haro. Tradición y modernidad conjugadas a la perfección. Les debemos a Jorge e Isaac Muga una visita con más tiempo para poder degustar sus vinos como Dios manda. Nos teníamos que ir a recorrer otra parte de la historia de Rioja: las bodegas del Marqués de Murrieta, donde la mano de María Vargas empezará a notarse en las próximas añadas de esta bodega que este año celebra su 150 aniversario. Muy interesante el Dalmau Reserva 1998.
La tarde noche del viernes habíamos quedado con Miguel Angel de Gregorio (Finca Allende). Vaya nervio e inquietud constante la de este hombre. Rápida visita con él al pueblo de Briones, a su nueva bodega, y al antiguo caserón anexo sobre cuya rehabilitación Miguel Angel nos hablaba con verdadera pasión. Nos refrescamos con un Allende blanco 2000, probamos alguna que otra cosilla interesante, y nos dispusimos para otra fantástica cata-cena. Miguel Angel nos propuso una cata vertical de Aurus: 1996 -2001 (exceptuando 1997), además de catar Calvario 2000 y 2001 (de barrica). Saqué la conclusión de que Aurus no es un vino fácil. Miguel Angel de Gregorio insistió en la longevidad de su vino y que sólo en un largo recorrido puede ser valorado y entendido su vino. La verdad es que el 1996 estaba todavía duro en la boca. Tardó mucho en abrir esa compleja nariz que posee. Me quedo con Aurus 1999, ¡excelente! y con Calvario 2000, un bombón, una golosina de vino para poder beber ya. Y me reitero con lo dicho anteriormente, ¡cómo vienen los 2000 y 2001 de Rioja!
Ayer sábado y de la mano de Angel Villar, dueño de una tienda de vinos de Nájera, visitamos una pequeña y desconocida bodega de Ollauri, Martínez Palacios, donde además de ofrecernos una deliciosa comida pudimos probar algún que otro interesante 2001 que todavía no han comercializado.
Corto el rollo porque ya he dado bastante la paliza, y porque la visita no ha acabado todavía. En estos momentos, mientras escribo esto, mis compañeros de verema.com y algún que otro forero habitual visitan Roda. Ellos cerrarán este relato.
Muchas gracias a todo el mundo que tan bien nos ha atendido en esa maravillosa zona.
Un saludo.