Cata de amontillados en la peña La Verema
Ayer realizamos la cata nº 139 de la peña La Verema que en esta ocasión me tocaba organizar (una vez cada 16 meses porque 16 socios somos). Decidí hace algunos meses que sería una cata de Amontillados viejos, unos vinos que aunque pueden resultar difíciles de entender para los que no los conocen ofrecen la posibilidad de mostrar la cara más compleja y sublime de los grandes vinos generosos andaluces. La selección de los vinos a catar se realizó con el inestimable asesoramiento de los maestros Barquín y Girón, así como con las impresiones obtenidas de las catas en Vinoble.
Empezamos con un vino de bienvenida: Manzanilla Aurora (D. Pedro Romero). Se trataba de introducir el tema de la noche e intentar fijar esos aromas biológicos en la mente para luego jugar a ver si se podía encontrar restos de esa crianza biológica en los amontillados que íbamos a tomar a continuación y en el de D. Pedro Romero en particular.
A continuación vino propiamente la cata a ciegas. Los vinos se cataron en el siguiente orden:
- Amontillado Viejo de Argüeso (19%). Sanlúcar.
Abierto el día antes (con graves problemas para extraer su corcho, que se hizo trizas), decantado y devuelto a su botella original la noche antes, con vacuvin. De color más oscuro (junto con el AOS de Osborne), Nariz muy potente, con esos profundos aromas de larga crianza oxidativa y biológica. Final muy persistente. 9 puntos (sobre 10)
- Amontillado 1830 de El Maestro Sierra (19%). Jerez. Servido en dos botellas de 37,5 cl. No se decantó y no se aireó previamente.
Color más claro (ambarino). Un estilo más sutil y femenino, con mayor presencia de la crianza biológica, lo que le aporta notas sutilísimas. Magnífico paso de boca, con larguísimo final. 9,25
- Don Pedro Romero Prestige 50 de Pedro Romero (18%). Sanlúcar. Botella de 50 cl.
Decantado justo antes de servirse.
Nariz muy etérea, con carácter muy biológico, en la línea de finura del 1830, gran complejidad. De nuevo en la boca, otro que te deja casi sin adjetivos y uno solo atisba a escribir: laaaaaaaaaaargo. 9,5
- Amontillado Solera AOS de Osborne (22%). El Puerto de Santa María.
Abierto la noche anterior (corcho corto), sacada una copa y guardado en la nevera con vacuvin. Decantado el mismo día unos minutos antes de la cata. A priori era el que más necesitaba la oxigenación y le vino genial porque señores y señoras....
Al catarlo, Iñaki, Paco y un servidor coincidimos enseguida en una cosa: Esto es un MONSTRUO. Con un carácter más marcado de la crianza oxidativa, el aroma aparecía intenso y muy profundo. En boca deja una enorme impresión, es larguísimo, emocionante y extraordinario. Automáticamente le puse un 9,9/10. Más tarde leímos las puntuaciones: Paco e Iñaki un 10, José Contreras y yo: 9,9. Puntuación media de toda la peña, 9,42, creo que es el vino más puntuado en nuestras 139 catas!
Fue el claro ganador de la noche (y creo que la aireación fue clave; se vio en el PX de Osborne, que no la tuvo). En segunda posición quedó el Prestige 50 (un 8,9 de media), en tercera El Maestro Sierra 1830 (8,64) y finalmente el Argüeso (8,46).