Blancos en Falset
Ya que no abrirà el tema Dominic, como de costumbre, porque este año es parte implicada, lo haré yo. Situémonos: tradicional presentación de los blancos priorat-montsant el viernes de la Fira de Falset, para abrir boca (muy dignamente) en la vinateria Aguiló.
Dos vinos en el pelotón de cabeza (8,75). Clos Nelín 04: camamilla en infusión, suaves cítricos. Ideal para aplicar el tópico aquel de que lo tiene todo, que combina potencia y elegancia. El mejor Nelín hasta hoy, quizá tiene razón Barbier cuando explica su intento de un blanco de guarda, pero ahora está tan perfecto que parece imposible en un vino cosechado hace 7 meses. Y Nunci 03. La otra cara de la casi perfección: denso, glicérico, mantequilla y frutas blancas maduras, manzana, melón -un guiño para Miquel Bofill, del Celler d’Osona, en Vic, que es un fan de Dick, el elaborador.
Muy cerca (8,5), otra pareja. Mas d’en Compte 04: la potencia de la garnacha de Porrera, ligeramente castigada por un exceso de madera, pero realzada por el particular cupage de Joan Sangenís. Un poco inexpresivo todavía, requiere unos años. Odysseus 04, tanto garnacha como PX. Ambos comparten delicadeza y el mimo de Josep Puig. El segundo más aromático ahora, pero yo apuesto por la aparente austeridad del primero (aviso: si os topais con un rosado de Odysseus 04, no perdais un segundo: sólo mil maravillosas botellas).
Y después, también muy cerca, un grupo nutrido: Coma Blanca 03, Brugueres 04, Myriams 03. Un punto y aparte para dos vinos. Enllaç 03: muy bien, pero el viognier desconcertaba entre tanta garnacha (el px comparte aquí características de ésta), por un toque agrio, la fruta és como un poco pasada. Y Clos Dominic 04: seguramente la uva más potente, de nuevo garnachas de Porrera, en la línea de Nunci. ";Mineralidad";, personalidad... pero ¿era necesaria tanta barrica? De todas maneras, muy asumible a corto plazo, sobre todo por lo que yo esperaba vistos algunos comentarios sobre el 03 -que no he probado: todavía lamento, Dominic, que no aceptaseis pese a mi insistencia abrir la botella que hacía de mudo testigo sobre la mesa de cata. En todo caso, se sitúa entre los dos grupos de cabeza.
En definitiva, que ya es bastante largo, el nivel de los blancos es ahora muy satisfactorio. Se han superado superrobles, oxidaciones, faltas de acidez... ¿dónde estabais, blancófilos? Hay que terminar con un reconocimiento al empeño de Aguiló en una tarea como la divulgación de los blancos de la zona, aparentemente poco prometedora hace unos años, pero que ahora nos permite disfrutar unos frutos muy gratificantes, el mérito de los cuales, claro, corresponde a sus elaboradores.