Altura de vuelo

Cerveza Altura de vuelo

Puntuación de la cerveza
Puntuación sobre 100:
88
Puntuación Media:
7,7
Calidad-precio:
7,0

Cervecera: Fernández Pons
País: España
Tipo de cerveza: Otros
Graduación (vol): 4,20%
Envase: Botella
Precio aproximado: 2,00 €
Descripción
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Elaboración: Cerveza natural valenciana, elaborada con agua de Casas del Rey - Venta del Moro - Valencia (agua de manantial), nuestra cebada con mezcla de malta Belga y Lúpulo cultivado.

14 Opiniones de Altura de vuelo

Encontramos esta cerveza en el Consum de Benicasim y como no, la compramos para catarla. Se trata de una cerveza artesanal elaborada en nuestras tierras, con una etiqueta blanca casi tan llamativa como su nombre, Altura de Vuelo. Abrimos la botella y la servimos a 10°C:

VISUAL: Posee un color amarillo ligeramente ocre con bastante turbidez, realmente opaca. La espuma muy blanca de burbuja grande y de buena permanencia (87).

OLFATIVA: En nariz presenta aromas de cereal, cebada, mucho trigo, lúpulo y levaduras. Percibimos un carácter frutal con recuerdos de alboricoque y nísperos, incluso un cierto toque cítrico como a mandarina. La intensidad no es muy alta (86).

GUSTATIVA: En boca es muy cremosa, láctea, con un paso por boca agradable, con un ligero toque primero dulzón y luego amargo que la hace muy apetecible. El carbónico apenas perceptible al igual que su graduación alcohólica. En retronasal encontramos apuntes de crema pastelera y notas de albaricoque. De persistencia media, de unos dos minutos. Una buena cerveza elaborada "en la terreta", en Godella en concreto en donde han inaugurado unas nuevas instalaciones manufactureras tras 10 años de experiencia fabricando en Las Casas del Rey. Una weissbier artesanal muy bien hecha, deliciosa, con mucha presencia del trigo. Buen trabajo de la familia Fernández Pons (92).

La RCP la dejamos en buena pues cuesta 2 euros en la tienda.

Nos la tomamos sola, para catarla con sosiego y tranquilidad en una bonita y soleada mañana de Pascua en casita, en Benicasim, qué gozada!!. Un buen descubrimiento, así que compraremos más.

La familia Fernandez Pons está tras este proyecto valenciano. Una cerveza artesanal, si bien con una producción en crecimiento. Bonito color ámbar, bastante limpia, con espuma blanca de buena persistencia. nariz expresiva, con los aromas característicos del lúpulo, matices de fruta blanca, toques de flor blanca y un final con algo de regaliz. Buena boca, con buena carbonatación, refrescante, con buenos amargos y bastante longitud.

Una cerveza que la recordaba más potente en boca de lo que me ha parecido esta vez.
Una artesanal valenciana (casi manchega), con turbidez por los residuos de la segunda fermentación (en botella) que le confieren personalidad.
Menos duración de la espuma, buenas sensaciones en nariz con tostados de cereal y en boca también presentes aunque con unos amargos finales menos intensos que lo recordaba; el carbónico también me ha parecido más bajo.
Si me dicen que estaba abierta unas horas, me lo creo.

Como un refresco de lima. Excesiva carbonatación aunque bien conseguida. Puntuación media.

hay un auténtico furor de cervezas artesanales y como bien dice Hambrebuena, el agua es una parte importante y en Casas del Rey tienen buena materia prima.
Otra parte importante es la fermentación y también la hacen bien, así que el resultado final es una cerveza de mucha altura.
Sorprende la turbidez y los residuos lo que hace que haya gente que se retraiga de probarla. Para mi es lo contrario, sinónimo de personalidad, de diferenciación.
Bonito color ámbar oscuro, buena espuma, buenos tostados en nariz y en boca buen cuerpo, cereales tostados y amargos agradables.

Muy recomendable.

Cerveza artesana valenciana que a la vista presenta un color miel con destellos anaranjados, ligera turbidez y espuma blanca, escasa y efímera. Vivacidad manifiesta de burbuja fina.

En nariz, aroma fresco con recuerdos del cereal, uva verde, notas elegantes de licor, cava y un punto de toffee.

En boca, cuerpo medio, carbónico llamativamente fino que envuelve un equilibrio entre dulces y amargos, no destaca sobremanera ninguno y ambos presentes, buena acidez y postgusto prolongado con recuerdos nuevamente a espumoso.

Botella de 33 cl. en vidrio marrón, idéntica a la de Pons 1840, con su discreta etiqueta de cuello en negro y plata.

Como curiosidad, comentar que la cervecera González Pons, en su búsqueda por agua pura, decidieron hacer su cerveza en Casas del Rey, una aldea en el Parque Natural de las Hoces del Cabriel que bebe agua de manantial. Como dicen ellos, "la mitad de la personalidad de una cerveza reside en la del agua con que se realiza la infusión de malta".

Fácil de encontrar en comercios, restaurantes y cervecerías. En esta ocasión su precio fue de 2 euros.

Me gusta! Es muy equilibrada. Fue de las primeras artesanales que conocí, pero ahora con tanta oferta, la cosa ya cambia!

Ámbar brillante, moderadamente turbia, se le antoja un buen cuerpo a la vista. Espuma densa, blanca. En nariz coincido con todos, manzana predominante y tostados. En boca muestra un buen cuerpo y un paso vivaz que amarga rápidamente. Lástima la cantidad de carbónico que a mi gusto se hace un poco incómodo.

Muy sabrosa, buen cuerpo y presencia.

Color ámbar medio, turbia, densa a la vista. Capa de espuma blanquecina ancha, sólida, persistente.

Intensa en nariz, con manzana fermentada, lías, chisporroteos de carbónico y tostados muy discretos. Sin duda, manda la manzana.

En boca es cremosa y engañosa. Entra con cierto dulzor y sale con amargor muy marcado. Entre medias, ahumados, tostados y mieses.

La espuma en boca me pareció algo justita. Un pero.

Y que no es de trago largo.

Color ámbar con ligera turbidez. Espuma blanca bastante persistente. Nariz de buena intensidad, hay recuerdos a regaliz negra, a manzana madura y a flor seca. En boca entra con intensidad, con un paso cremoso, carbónico bastante fino, dulce en el ataque y con final amargo, fresca, con profundidad y atractiva definición.

Soy más de vino que de cerveza y me sorprende la cantidad de cervezas valencianas que hay y que me hacen cada vez más apreciarlas y disfrutarlas.
Color ambar oscuro, con espuma bastante permanente aunque muy ligera al beberla. Turbia y con sedimento, que creo debe beberse pero no me atreví. En nariz fruta tipo manzana, con aromas florales, tostados. En boca con amargor agradable, densa, los tostados reaparecen, con buena peristencia y original.
La segunda fermentacion en botella es una maravilla.

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