Mario Estevez

viernes 23 de enero de 2009

Una de cal y otra de arena

Una de cal y otra de arena

La verdad es que nunca tuve muy claro si era mejor la cal que la arena, pero en esta ocasión nos enfrentamos a dos botellas de la misma añada -1970- y de la misma zona -La Rioja-, pero con resultados totalmente distintos.
La primera botella que abrimos después de dejarla reposar durante cuatro días fue un Tondonia de 1970. Y la primera en la frente.

Las primeras impresiones no fueron nada alagueñas. Al trasluz seguía manteniendo turbidez y al quitar la cápsula y comprobar el tapón vimos que el vino había tenido fugas y por lo tanto el oxígeno había penetrado. Estábamos ante un claro caso de oxidación.
En la sucesión de fotos anteriores podéis observar el estado de la cápsula y las muestras de fuga tanto en ella como en el corcho antes de su extracción.
Armados de paciencia y de un sacacorchos de láminas nos decidimos a abrir el vino sin muchas expectativas, y así pudimos comprobar lo que ya temíamos: el vino acabó yendo por el fregadero.
Se había producido una clara oxidación del vino que lo hacía imbebible.


Sin grandes confianzas en la segunda botella, el caso es que fue todo un descubrimiento.
Nos enfrentamos ante una botella de Faustino I Gran Reserva de 1970 que se encontraba en perfectas condiciones de consumo.
Se siguió el mismo procedimiento de reposo y apertura que se realizó con la botella de Tondonia. Los problemas más complicados tuvieron lugar con la extracción del corcho y fue necesario utilizar un pequeño filtro para evitar los restos de corcho.
Pero una vez decantado para evitar posibles depósitos el vino se mostró asombrosamente vivo.
Se mostró con un atractivo color rubí en el centro evolucionando hacia teja en el menisco. De capa media-baja, como no podía ser menos, pero limpio.
En nariz aromas de frutas en licor, alhacena, tabaco rubio y notas de vainilla. Cáscara de naranja, tierra húmeda y flores secas. Elegante bouquet.
En boca mostraba aún una buena acidez y recorrido con un retrogusto marcado por las notas terciarias.
Vamos, que si no lo veo, no lo creo. 39 años y en plena forma, ¡a sus años!

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martes 23 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!




Desearos a todas las buenas gentes del mundo del vino -y a los que no lo sean también- que paséis unas Felices Navidades en compañía de los vuestros.


(El dibujo es original con firma del autor. Se hacen encargos para financiar la próxima campaña).













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domingo 16 de noviembre de 2008

Quién dijo que la Clematis no florecía en otoño ni...

que hubiera buenos rosados en el Priorato?.
El que lo dijera mentía ya que ambos supuestos se dan y para muestra ésta es la floración de mi Clematis este otoño en plena estepa castellana

y vistos los excelentes resultados obtenidos me estoy animando a plantar de cara a la próxima temporada unos tomates raff o una cepa de pint noir para consumo propio ;-).
Pero al igual que la Clematis florece en otoño he descubierto -ya decía mi profesor en el cole que la ignorancia es atrevida- un rosado del Priorato que nos ha encantado.
Gracias a Javier y Carlotta -peregrinos enológicos dónde los haya- tuve la oportunidad de probar Giné Rosat 07 de las bodegas Buil y Giné.
Bodega que extiende sus dominios a elaboraciones en el Priorato, Monsant, Rueda o Toro, pero centremonos en este rosado.
De la D.O. Priorat está elaborado con Garnacha y Merlot en depósitos de acero inoxidable en los que permanece dos meses sobre sus lías. Graduación 13.5%.
Por cierto, y como curiosidad, presenta tapón de rosca.

Cata:
En vista muestra color frambuesa con menisco cardenalicio. Limpio y brillante. Atractivo.
En nariz aromas a fresas y frambuesas, notas florales y apuntes minerales.
En boca desarrolla buenas sensaciones, es agradable y fresco. Muestra una retronasal marcada por las notas de flores y frutas rojas.

En definitiva un rosado con una vista preciosa que predice un conjunto de nariz y boca fresco y atractivo.

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miércoles 5 de noviembre de 2008

Un blanco del Priorato con coupage interesante



La verdad es que me llamó la atención nada más saber de su existencia: Il.lia 2005 de Devinssi.
Blanco de la D.O.Q. Priorat, elaborado con cepas viejas de las variedades garnacha blanca, macabeo, pedro ximenez y trepat blanc.
Elaboración:
Prensado directo, escurrido y desfangado en 24 horas.
Fermentación a temperatura controlada durante 21 días.
Crianza de tres meses en barricas de 225 l. de roble americano y húngaro de tostado medio.
Graduación: 14%

Cata:
De color amarillo oro viejo con un menisco dorado. Se muestra limpio y brillante, con lágrima fina y densa.
En nariz, notas de miel, orejones, fruta amarilla, minerales -pizarras-, plátano maduro y frutos secos. Limpia y sin defectos.
La boca es potente, con excelente acidez. Ligeras notas licorosas y una retronasal marcada por las notas de fruta amarilla y la crianza.
Muestra un ligero amargor final que no molesta y una pequeña punta alcohólica, por lo que es importante controlar la temperatura de servicio para evitar una sensación más acusada.
Realmente todo un agradable descubrimiento.

sábado 13 de septiembre de 2008

Bebiendo de las fuentes

No, no os llaméis a engaño. No me he dedicado a beber del caño.
Hoy no he podido por menos que volver a releer distintos apartados de dos grandes obras básicas para el buen entendimiento del mundo del vino: El gusto del vino, de Émile Peynaud y Jerez, Xerez, Sherish de Manuel Mª González Gordon, Marqués de Bonanza.


Os preguntaréis a qué es debido este repentino acercamiento a las fuentes de la sabiduría vinícola. Pues la respuesta está en dos vinos que probé estos días: Abel Mendoza, Selección Personal 2000 y la Manzanilla en saca de primavera de Barbadillo, con esta tonalidad dorada, brillante y aromas salinos, a frutos secos, notas de hierbabuna, amén de una boca envolvente y punzante, con excelente acidez, larga y redonda en la que las notas olfativas vuelven a marcarse en fase retronasal en todo su esplendor.
Buscaba en los libros datos, procesos, pistas para poder extraer más características de los vinos citados por su elaboración, castas, ... ya realmente me han cautivado, amén de acompañar el primero a un osso buco de morucha -lo siento, pero no dio tiempo a sacar la foto, la peña tenía hambre- y el segundo a un rodaballo salvaje del que doy muestras en la imagen final.

jueves 4 de septiembre de 2008

Se acabó el verano y hacemos recuento

Bueno, se acabó el verano y la verdad es que hemos disfrutado, sobre todo en agosto, de vinos procedentes de todos los rincones de esta piel de toro. A grandes rasgos hemos disfrutado con muy buenos vinos, otros no tanto y algunos de los que apenas se puede comentar algo, pero de los que se aprenden defectos.
La verdad es que empezamos apostando fuerte con un Aalto PS 1999 que realmente nos cautivó.
Preciso en vista, complejo en nariz y con potencia y estructura en boca.
El maestro Mariano sí que sabe.
Como recomendación imprescindible decantar para evitar los depósitos que pueden reducir el disfrute de este vino.

Seguimos con dos vinos de la D.O. Priorato, ambos de Cellers Devinssi en Gratallops: Mas de les Valls 2005 e Il.Lia 2004.
Lamentablemente ambos con problemas en nariz en los que los olores a pegamento -sobre todo en Il.Lia- desmerecieron su degustación y en penalizaron la puntuación del Mas de les Valls a pesar de apuntar buenas maneras.
Para cambiar de tercio le metimos mano a uno par de rosados fruto de la economía del trueque a que nos obliga la crisis económica y que llevamos a cabo Joan Gómez Pallarès y un servidor. Y la verdad es que disfrutamos con un Bárbara Forés 2006 en el que a pesar de ser un 06 mantiene esas tonalidades grosellas y reflejos azulados, amén de las notas de frutas y minerales que tanto nos hicieron disfrutar.
Etim nos pareció más vivo, frutal y alegre. Tal vez por que fuera del 2007 -lamentablemente la cinta de embalar se llevó por delante el año-. Nos gustó. Esa garnacha-syrah potenciando tanto el color como los aromas frutales del vino lo hicieron muy agradable para pasar los calores veraniegos, además de mostrar unos 14º muy bien integrados.
Como no hay quinto malo -según decimos los taurinos- y para rizar más el rizo, nos tomamos un Rejadorada Roble 2005 que realmente nos cautivó por su potencia en todos sus aspectos: visual, olfativo, gustativo y pecuniario (muestra una excelente RCP).
Pasamos la frontera y nos enfrentamos a un Douro, Quinta do Javalí Reserva 2004. Mostró buenas maneras, tal vez un pelín astringente y de mediano recorrido pero que cumplió con creces las espectativas.
Como nit de foc tenía que caer un vino valenciano y aprovechamos la ocasión de tener un vino de la última selección del club: El Vern Cr. 2005. Aunque al final no fue uno sino dos, ya que aprovechamos la última cata virtual del verano con Reymos, -la traca final- vino espumoso elaborado a base de moscatel.
Vino con un color amarillo pajizo con tonalidades verdosas. Notas aceradas. Burbuja fina y viva con escasa corona. Limpio, brillante y atractivo.
La nariz viene marcada por la uva moscatel, notas florales (pétalos de rosa), apuntes de gengibre, turrón de almendras y miel. Fresco, sutil y sin contaminaciones ajenas a la frutalidad del vino.
En boca muestra una correcta acidez, fresco, alegre y agradable de beber, con una retronasal en la que las notas frutales marcan la diferencia.
Un vino con una RCP realmente excelente, amén de la presentación... (En la dirección de Verema tenéis todos los comentarios al respecto: ).
Ahora a empezar un nuevo curso y a ver qué nos deparan los elaboradores y bodegueros para que merezcan ser cantadas sus virtudes por estos blogueros trovadores.


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martes 26 de agosto de 2008

Los olores de la mañana


Tengo por costumbre cuando tengo días de vacaciones levantarme pronto y salir a andar. Mi paseo suele discurrir entre huertas de la ribera del Tormes, el paseo fluvial y zonas de urbanizaciones. Es lo que tienen las ciudades pequeñas, que todo está a mano y tienes multitud de aromas primarios y olores que mantienen viva tu pituitaria.
Cuando amantes del vino que quieren iniciarse pregunta si es recomendable comprarse la colección de aromas y olores de tal o cual casa, siempre aparecen las mismas respuestas: vete al mercado, al campo, a la ribera y huele, selecciona los aromas, descifra la paleta de aromas que nos trae la brisa.
La verdad es que cuando paseo vas descubriendo -y memorizando- aromas a higueras, hierba seca, flores de galan de noche, tomillo, manzanilla, romero, plantas de ribera, de ramas de haya recién cortada o las notas balsámicas de los abetos, ... pero también olores de agua estancada, de sudor, de tierra quemada, de gasolina, o de podredumbre ... que van enriqueciendo tu colección particular.
Por cierto, si alguno de vosotros quiere acompañarme, está invitado.

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