Blog de Mario Estévez

¡Camarero, un cocido por su sitio!

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Publicado por MarioEstevez el 16 de Enero de 2011

Gracias a un amigo "facebookero" que prepara hoy un cocido en su casa me ha venido a la mente el recuerdo de los cocidos que se servían en mi casa -para 8 bocas infantiles más dos adultos- que eran toda una delicia de condumio y de facilidad en la elaboración -tal que ahora o mejor gracias a las ollas a presión super rápidas-. Disfrutábamos desde las sopa de fideos, los garbanzos y sus tropezones varios -oreja, rabo, morcillo, repollo ...hasta sus imperdonables rellenos de jamón picado, que nosotros llamábamos "repapaguitos" y no me pregunten por qué-.

Pasados los años las reuniones familiares en torno a tan digno plato pasaron a celebrarse en un restaurante de nuestra tierra, en Tamames, aunque en aquel se "perdía el sentío": dos vuelcos (uno de pan y otro de fideos), los garbanzos, la bandeja de repollo o berza, la patata cocida, las zanahorias, los tropezones de todo bicho y condición, su flan de huevo casero de postre, y para los valientes -cuasi en estado catatónico- aún tenían unas perronillas con su copita de aguardiente. Antes no se llevaban los desfibriladores, pero si esto se celebrara hoy en día, deberían de ser obligatorios. Siempre me pregunté cuál era su éxito ya que no dejaba de ser un simple cocido, y al final llegué a la conclusión de que lo qué más feliz le hacía al comensal era la sensación de abundancia que te dejaba el cuerpo cual anaconda después de haberse zampado un tapir.

Afortunadamente no conozco -y no me niego a ello, aunque supongo que alguien lo habrá hecho- la desestructuración del cocido en un proceso gastronómico equiparable al realizado en el arte: pasamos del realismo a desfragmentar la luz y la composición. O lo que es lo mismo, de ver lo que comemos a intuirlo después de un proceso previo de entender realmente lo que leemos, porque hay alguos platos que son definidos por más de tres líneas de texto y al final no sabes realmente lo que te vas a meter en la boca.

Con la moda de criogenizaciones, desestructuraciones, confitados a diestro y siniestro, esferificaciones, la concina molecular, las texturas a base de espesantes, gelificantes o estabilizantes -sólo en Google aparecen 30.000 sobre recetas "desestructuradas"- se acaba dejando un bocata de anchoas con pimientos del piquillo de toda la vida reducido a un entrante frío de anchoas con caviar de pimientos y pasta filo, pues qué quiere que les diga, que al final no se si de las escuelas de cocina españolas saldrá alguien sabiendo elaborar un buen cocido, por no decir unas lentejas, o unas fabes como Dios manda -creo que con el nuevo reglamento de la RAE aún se escribe con mayúsculas, porque también los de la RAE...- y si fríamente nos ponemos a pensar a la mayoría de los mortales lo que nos gusta es comer con la vista... o lo qué es lo mismo, ¡sabiendo qué comemos!, que uno cada día es más suspicaz y descreído.

           

En fín, con un poco de crítica construtiva y fina hironía le pido al camarero que me ponga un cocido como el que cantaba Pepe Blanco, como el que hacía mi madre, a la que enseñó mi abuela,...

¿Pedimos otro para ud? ¡Oído cocina, qué sean dos cocidos!

Etiquetas: cocido



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Comentarios
1 Sendin
16 de Enero de 2011 (17:40)

Mario, cada vez me gusta mas tu blog. Sigue asi un saludo desde la rioja

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2 jose
16 de Enero de 2011 (17:45)

¿Platos (d)escritos en varias líneas? El cocido sólo admitiría, como mucho: "Cocido, ¡y con un par!"

De la RAE mejor no hablemos. ¡Me he declarado objetor de conciencia absoluto de su última revisión!

Saludos,

Jose

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3 MarioEstevez
MarioEstevez  en respuesta a  Sendin
16 de Enero de 2011 (19:13)

Gracias José Luis. A ver si nos vemos más amenudo junto a un buen vino.

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4 MarioEstevez
MarioEstevez  en respuesta a  jose
16 de Enero de 2011 (19:14)

Como bien dices, Jose, el cocido no admite más descripción que su propio nombre. Y de la RAE ya veo que ambos somos objetores ;).
Abrazotes

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5 Whitebruja
Whitebruja  en respuesta a  MarioEstevez
17 de Enero de 2011 (02:27)

Todo vuelve.
Yo creo que la comida volverá a ser comida.

La aceituna, aceituna.
Reinventar una aceituna me parece pintoresco, pero a mi que me las den rotas y caseras, con un buen fino.
Una cosa es la anécdota de lo divino. Todos anhelamos ir un día vestidos de novia, o como en carnaval, disfrazados con faralaes.
Una pregunta que yo siempre hago a mis amigos
¿Si pudiérais ir cada día a comer al Bulli, iríais?
Pero a diario, ropa cómoda que tape bien en invierno, y destape bonito en verano.
Tengo claro que al Bulli yo iría una vez al año. Más no. A comer cocidos iría una vez a la semana, y porque la presión me sube...que si no.

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6 Elrostroimpenetrable
Elrostroimpenetrable  en respuesta a  Whitebruja
17 de Enero de 2011 (09:19)

Como mu bien comenta el compañero, a la alta cocina hay que darle el valor que tiene. Es una experiencia sensorial para un día "especial". Pero desde luego, para el día a día, la comida tradicional manda.
Por cierto que diferente es "vuestro cocido" de nuestro "puchero".

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7 javierm
18 de Enero de 2011 (00:28)

Que cocidos esos de Tamames!!!! se me cae la baba solo acordarme de aquella sopa de pan en cazuela de barro que llegaba a la mesa que parecia que estaba viva y te abrasabas porque no podias aguantar para probarla... Era lo mejor de todo el cocido, tambien porque llegaba al principio y cogia al estomago medio vacio.
Ah y se te olvidaron las obleas que tambien venian con las perronillas.
Que tiempos aquellos, y me acuerdo que costaba 1300pts, jeje, 8 eurillos!!!

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8 F.T.
F.T.  en respuesta a  javierm
28 de Enero de 2011 (17:31)

Javier, eso era en el siglo pasado :)))

Ahora, aunque estando bien no le llega al de Tamames, está cogiendo fama este:

http://www.pueblos-espana.org/castilla+y+leon/zamora/vadillo+de+la+guarena/

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