Se presenta de color yodado, capa alta, tinta la copa como el azúcar caramelizado aunque ligeramente menos grueso y extraído que otros vinos similares. En nariz acabamos de cruzar las puertas de ese herbolario que tenemos en nuestros recuerdos. Inhalamos: té de roca, tallos secos de manzanilla, palodul, hierbas aromáticas (salvia, espliego, flores marchitas), shitake seco, laurel, granos de café, regaliz Zara. Potentísimo, sugerente, expresivo, casi vegetal, totalmente diferente a cualquier otra cosa probada a día de hoy, con una acentuada expresion de reducción en botella de gran belleza que se apoya sobre un px de vejez extrema que aún le cuesta expresar la fruta pasificada. Hay unos ligeros apuntes de algarroba, dátiles y café quemado que se encuentran encorsetados en ese componente aromático casi asilvestrado y montañoso, muy profundo. La sorpresa estalla en boca, que nada tiene que ver con lo visto hasta el momento. Finísimo y de estilo reconociblemente jerezano, del mejor Jerez. Elegante, complejísimo, fresco, con una marcada acidez sobre la que se asienta el conjunto y que lo integra todo, pero absolutamente todo. Juega en la división de los mejores px producidos en el Marco de Jerez, en las históricas sacristías, con sensaciones de extrema vejez que estremecen. La sensación es de estar ante un vino esférico, de una amplitud arquitectónica, con unos amargosos de naturaleza divina, tan complejo que te deja sin habla. Se te engancha al paladar y ya no desaparece en horas. Satura las papilas, hiriente, mágico. La potencia de retronasal es más propia de un campana extractora que de un vino: con un ligero toque medicinal, fruta pasa, especiado. Seguramente el mejor px que hemos probado. Hoy hemos pasado pantalla y estamos en otro nivel. Hemos tenido entre manos una obra de arte, un monumento a la inteligencia del ser humano y a su capacidad de embotellar sus sueños. No ha tocado en lo más adentro. Se hizo el silencio durante un buen rato y nos quedamos con cara de tontos. Estupefactos y aturdidos. Con unas gotas tuvimos suficiente. Guardamos el resto.
Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2013/04/manuel-guerrero-pedro-ximenez-viejisimo.html