Y una año después volvemos a catar este vino, esta vez en la cena de Nochevieja. Lo abrimos una hora antes de su cata y lo servimos a 17°C:
VISUAL: Rojo cereza, sin diferencia apenas con el ribete que se presenta atejado en tono ocre, muy amplio, de capa media. Lágrima densa, lenta y transparente.
OLFATIVA: En nariz apreciamos que algo no va bien, hay como un toque animal a crin de caballo, mantecoso y un tanto rancio. La intensidad más bien baja, todo lo contrario que la botella del año pasado. Al seguir agitando e inhalando aparece un recuerdo frutal como a mermelada de moras, pero con sensaciones acéticas. De intensidad media-baja.
GUSTATIVA: En boca se muestra amplio, muy lácteo, con los taninos aún presentes y de acidez media. En retronasal tenemos recuerdos cárnicos y un toque especiado a clavo y fenogreco. En boca La persistencia corta, apenas 1 minuto. Intenta mantener la dignidad, pero está en clara decadencia. Una pena. Desgraciadamente no se parece en nada a la botella catada hace un año, las adquirí de diversos proveedores y probablemente su estado de conservación no ha sido el mismo.
No puntúo esta vez ni tampoco la RCP, no sería justo. Hay más botellas y habrá que irlas abriendo. Espero que haya sido sólo un accidente...
Nos lo tomamos con los primeros platos, unas galeras y unos gambones a la plancha. Se pudo beber, pero ya digo que no fue la mejor botella de la noche. En fin, estas cosas pasan a veces. Adjunto unas fotos.
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