Vino Fidencio Tinto 2012: Bufff, pues será mi botella


Porque el vino que me he bebido era peleón, vamos, como si Mike Tyson hubiera entrado en mi cocina.

Al principio sí que han aparecido frutas rojas, algún herbáceo, pero luego se vuelto muy plano y alcohólico, astringente y con acidez (igual han sido las condiciones de guarda del super). No había por dónde agarrarlo. Bueno sí, por el cuello y vaciarlo en la pica, aunque hubiera venido la Guardia Civil a denunciarme por contaminar las aguas.

No lo voy a puntuar porque igual ha sido sólo esta botella, pero no sé si le daré otra oportunidad (supongo que sí, porque no quiero quedarme con este sabor de boca).

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