de color oro viejo, reflejos anaranjados y dorados, limpio, lágrimas muy gruesas. En nariz es toda una sorpresa, potente y de enorme personalidad, hay una ligera nota almibarada que engarza las pieles de naranja seca, orejones, toffee, fruta de hueso. Sin signos negativos de reducción. El conjunto está envuelto por sensaciones de pimienta blanca ahumada y de boletus (shitake seco) y un atisbo de botrytis. En boca es más abocado que semi-dulce, menos dulzoso que los actuales Corona. Hay toneladas de fruta escarchada (naranja, membrillo, cerezas en licor) y una potente nota avainillada de la barrica, pero sobre todo predominan las notas cítricas, las pieles de mandarina, nectarina, con un punto de amargor que nos trae la confitura de naranja amarga, tarta al whisky... No excesivamente largo pero con una extraordinario acidez. Vivito y coleando a pesar de tratarse de una añada muy menor como la de 1984. Los años lo están acompotando y dándole dignidad: cosas de la viura. En 15 o 20 años será un gran vino. Aún no. A esperar!!!
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