Degustado en el plazo de una semana en varias pequeñas catas, realizando vacío para su conservación. En ninguna de las diferentes pruebas ha mostrado notas de fatiga u oxidación.
Vista: Cereza picota muy vivo y brillante, ribete violáceo, de capa alta, lagrima fina y abundante que tinta la copa.
Nariz: De muy buena intensidad, algo primario a fecha de hoy, poco más que agregar con respecto a las notas aportadas por Antoliano.
Boca: Buena ataque, como indico en la anterior fase muy primario todavía, sedoso, taninos dulces, buena acidez, de nuevo muy frutal en boca, retrogusto frutal y con los tostados y persistencia en boca larga.
Un vino que estará mucho mejor todavía con el paso de los años, no lo conocía hasta ahora pero desde luego que guardaré algunas botellas para el futuro.
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