En un momento maravilloso, serio, elegante... enorme

Excelente la evolución de este vino blanco. Hace un año, cuando lo caté por primera vez, recuerdo el perfume de frutas blancas, los aromas varietales de los lichies con toques de melocotón fresco, las notas de hierbas frescas y la presencia, ya susurrada de los minerales pizarrozos de la Axarquía.

Un año después, este Ariyanas Sobre Lías 2008, vino seco monovarietal de Moscatel de Alejandría, se ha convertido en un Vino, con mayúsculas. Quizás en estos momentos, tal vez un poco desprendido de su perfil frutal más primario y varietal, pero adoptando maneras de vino serio, franco, enorme en su expresión floral en nariz, cargada de notas de azahar y acacia blanca, y con una boca impactante, que llena las papilas gustativas de sensaciones complejas y frescas, de cítricos, de minerales, de notas herbáceas finas de monte mediterráneo. Con una textura cremosa y con una presencia gustativa que no deja indiferente, amplia, sedosa, potente a la par que elegante, fresca, con una acidez vibrante en armonía perfecta con la sensaciones minerales de pizarra, que te atrapa desde el primer momento y te mantienen en vilo durante el largo tiempo que dura su imborrable recuerdo.

Ahora mimo no me cabe duda de que puede ser su mejor añada, con una evolución digna de los grandes vinos blancos europeos. Sin duda, esa cepas casi centenarias consiguen extraer de un terruño privilegiado, como es la Axarquía, la mejor esencia que se puede transmitir a esa Moscatel de Alejandría tan nuestra, tan auténtica, enorme y elegante cuando, como en este caso, está en las sabias manos de excelentes bodegueros que le saben poner todo el cariño y la inteligencia necesaria a la elaboración magistral de estos grandes vinos.

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