As time goes by...

De color rubí granatoso de capa media-alta, extraído, oscuro, tapado. Reflejos aranjados y rojizos, brillante, limpísimo. Borde medio, cobrizo, con abundante lágrima. Sensación de grosor.

Aromas de fuerte intensidad y un marcado carácter varietal. Resplandece la tempranillo con aromas florales, caramelo de violetas, frutos maduros (ciruela en compota, picotas) matizada por un suave aporte de vainilla y tabaco inglés. Retiene un deje ligeramente vegetal, a maceración, escobajos, que nos indican lo todavía juventud del vino. Crece muchísimo al ir tomando aire y se viene para arriba. Necesita de espera. Cada vez más armado, con mayor expresión de la crianza en madera. Salen notas de toffee, dulce de leche, finos lácteos, manteca de cacao, seguidos por un profundo especiado y notas de orden animal, cuero viejo, pesebre.

En boca es voluminoso pero de tacto sedoso, grueso, muy marcado por la crianza que no ha acabado de integrar plenamente. Aún le quedan unos años para ello... Hay una cantidad sorprendente de fruta madura, apenas reducida por los años, que desprende un punto dulzoso de calidad. Sabroso, lleno, concentrado, especiado, dotado de una estructura de vino "moderno" y de una acidez que sí nos indica que estamos en casa de Murrieta. Tiene alguna arista por corregir pero el conjunto está muy conseguido.

Un Castillo Ygay gozoso que recupera parte de las maneras de esta gran marca y que supone un salto cualitativo respecto a las cosechas de los 90. Un vino con mayor poso y empaque que en las últimas ediciones y que no renuncia a las raíces de la marca. Muy difícilmente en el futuro alcance los niveles de excelencia de los antiguos Castillo, auténticos faros con los que orientarse para el resto de bodegas riojanas, pero al menos tenemos la impresión de estar ante un vino de gran altura, elaborado con cuidado y cariño. Y en esto mucho tiene que ver la gran cosecha de 2001. Un Murrieta que vale mucho la pena. Será interesante seguirle la pista en los próximos años y ver cómo va haciéndose adulto. Hay materia prima de la buena pero es una incógnita si llegará a "viejo" en buenas condiciones. Tiempo al tiempo.

Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2015/01/castillo-ygay-2001-gran-reserva-especial.html

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    EuSaenz

    Veo que estás haciendo un completo repaso a los GR del 2001 y que la conclusión está siendo bastante positiva en casi todos los casos, aunque ya no sé si es más por la calidad de la añada que por otros factores, en cualquier caso está claro que en los mejores casos parece un año para comprar y guardar sin miedo, sin llegar a los 40-50 años de antaño pero sí con una cierta garantía de guarda. Y todavía nos faltan los LdH…

    Saludos,
    Eugenio.

  2. #2

    Limonero

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    El año es bueno sí, e imprime una pincelada a los vinos cuando ya comienzan a estar maduros. La conclusión es que salvo excepciones aún tendrán recorrido por delante pero salvo el 890 ninguno de ellos para 50 años. Las elaboraciones son muy diferentes, las uvas nada que ver. A medio término son grandes apuestas pero no alcanzarán el plus en botella. Saludos!

  3. #3

    Disfraz

    There is no doubt about that, but you must remember this : contains sulfites - double exclamation mark.

    Yours faithfully / A.

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