Nueva cata. Un vino impredecible

Tras muchos años, vuelvo a catar este vino. No quise precipitarme , quise tener una botella más tiempo para observar su evolución. Este vino siempre me ha sorprendido en lo positivo y en las decepciones, percepciones distintas incluso, de la misma añada, desconcertante , a veces. En definitiva , 11 años de edad, suficiente para evitar la justificación de defectos por pronta apertura. Recién abierto , es como una bomba de fruta y crema. Lo sirvo en copa. Se pacifica, se modera, se muestra más tranquilo, ya no impacta , ha cedido en su intensidad frutal, pero su bouquet si se muestra más equilibrado y redondo, más integrado. En boca no ha conseguido limar completamente su tanicidad, muy carnoso, peor todavía largo astringente y secante. Es gordo y opulento en boca, frutal, compotado, todavía conserva mucho poder en este sentido y seguramente es lo mejor del vino, su capacidad para expresar fruta , a pesar de los años. Parece bueno, aunque no ha conseguido fascinarme, no encontré ese punto d eexcelencia que tienen los más grandes, ni hace 7 años , ni ahora. Un moderno con edad....

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