Catado en formato magnum, decantado con 2 horas de antelación.
Vista: Picota con ribete violáceo, capa media - alta y abundante lagrima que discurre de forma lenta por la copa.
Nariz: De alta intensidad, destaca en sobremanera la fruta roja y negra, recuerdos pasificados, caramelo, especiados y tostados de la madera.
Boca: Impresionante entrada, duro en la entrada pero elegante a la vez. Muy buena acidez, mucha concentración (quizás demasiada para mi gusto). Muy largo en boca.
Me he quedado con la sensación de haber cometido un infanticidio, creo que este vino deberíamos haberlo abierto dentro de 4 o 5 años como mínimo, pero ahora ya es tarde para arrepentirse.
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