Este vino fue catado junto a otro de la añada 2000, para intentar comparar. Hemos de reconocer que este salió campeón, aunque un par de años en botella no le vendría mal.
Picota oscuro, capa alta, densa lágrima, limpio y brillante.
Cerrado y eso que lo abrimos dos horas antes. Gracias a unas copas enormes conseguimos airearlo rápidamente, mostrando una intensidad aromática alta, donde destaca fruta negra, regaliz, finos tostados, chocolate. Muy evolutivo pues lo tuvimos en copa más de media hora y se mostró muy cambiante, a mejor.
Paso de boca enorme, te llena la boca de gratas sensaciones, equilibrado, tanino pulido y goloso, franco y aterciopelado. Gran recuerdo en boca y retronasal a bombón. Gran vino.
Sólo un pero, comparado con vinos de similares crianzas, características y precios, como San Román o Pintia está un escalón por debajo, eso sí, un escalón pequeño.
Precio 30 €, más que correcto para su calidad.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.