Catado en catavinos de una botella recien abierta creo que el vino no estaba al 100% para poder valorarlo en su justa medida. El vino se mostró algo cerrado al principio y empezo abrirse y mostrar todo su potencial cuando acabé con él por lo que no voy a puntuar. De color picota cubierto y ribete vivo algo violáceo. En nariz nos da notas de finos terciarios, cedro, con una muy buena carga frutal, complejo, cacao, café y tostados de calidad y balsámicos elegantes. En boca tiene un ataque intenso, con presencia de fruta muy madura, muy equilibrado, algo cálido (se trata de suelo de guijarros), muy balsámico (mentolados, regaliz) con buen recorrido y longitud con final algo amargoso. No es un vino que me compraría hoy por hoy, no me produce tanto placer en relación a lo que cuesta, de todas maneras esperaré a beberme la botella que me queda en casa para darle otra oportunidad. Después de lo catado lo valoraría como un 9,2, pero más por la calidad del vino que por el disfrute que me provoca, quizás heché de menos algo más de acidez, pero reconozco que no fue una cata en condiciones. Repetiremos
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