Casi cuatro años después he abierto otra botella, dicho sea de paso con mucho miendo.
Al principio no ha habido sorpresa, el vino se expresa en nariz con pimienta negra y ligerísimo toques de frutas muy escondidas, el pimiento esta pero menos "visible", la boca bastante bien, muy agradable y frutal, sin muchas complicaciones.
Al día siguiente sale la fruta en nariz y en boca, en la primera esta muy bien madurada y con buena expresividad, continua la pimienta negra, pero ya en segundo plano, toques de flores, mentolados y vegetales.
La boca es sabrosita, el paso de boca muy redondeado y con toques frutales, los taninos ahora son dulces, aunque todavia estan vivos, el retronasal bastante bien con pimienta negra en primer termino, pero luego frutas, flores y balsámicos, el final aunque no es muy largo, tiene una buena persistencia.
Un gran cambio sin ninguna duda, que no llega al 2004, como ya intuia, no obstante ahora es un vino bebible y disfrutable, creo que este todavia lo hizo Tomas Postigo.