Vino Pintia 2004: Requiere paciencia


Este Pintia no es un vino para descorchar, sentarse a esperar un masaje de SPA y caer rendido ante su calidad. El Pintia es un vino prima donna que requiere atención y cuidados para desplegar todo su potencial. Doble decantado con 4 horas de antelación y cuidado hasta el extremo en cuanto a temperatura. Color oscuro intenso con reflejos rubíes. Lágrima densa que entinta la copa. En nariz es un vino cerrado al cual le cuesta abrirse, cuando lo hace despliega una mixtura aromática de gran elegancia: frutos negros, chocolate blanco, cacao, regaliz, especias, mentolados. En boca si se mantiene a la temperatura correcta muestra potencia revestida de finura, de cuerpo denso y envolvente, con una acidez perfectamente integrada, paso suave y con un final largo, licoroso con notas de fruta, café y cacao. 10 horas después muestra mayor intensidad en nariz y boca.
En cambio, en una copa servida aparte que se dejó a temperatura ambiente superior a los 20 C, la nariz totalmente cerrada y la boca fue dominada por el alcohol, por esas yeguas desbocadas de los 15 grados etílicos.
Se disfrutó en buena sintonía con una barbacoa de borrego y sobre todo con un pastel de chocolate noir.
Un muy buen vino, exigente, casi Rimbaudiano, pero con un estilo y un precio que hacen cuestionar si uno lo elegiría por sobre otros vinos del mismo rango de valor comercial y con mayor generosidad sensitiva. Por otro lado, deja la sensación que podría ganar con un par de años en botella. No lo sé de cierto, lo supongo.

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