Vino catado sin decantar -aunque en la contra etiqueta recomienda hacerlo- e inicialmente a una temperatura de 15º.
Exhibe capa alta y color rubí con un matiz poco evolucionado.
Este monovarietal de merlot dice haber tenido una corta estancia en barrica, a pesar de esto las notas a madera tostada, sobre todo café, predominan sobre la fruta. Sólo a copa parada se adivina algo de ciruela y grosella negra.
En boca, sin llegar a ser astringente, es algo áspero, lo que me hace dudar en cuanto a la crianza.
En definitiva, un vino cálido, aromático y que perdura.
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