Es de un color rojo cereza muy oscuro, concentrado, limpio, con menisco colorado, un color aún muy joven, morado.
De nariz, al inicio, cerrado, pero ya temprano se abren las puertas del olfacto: roble nuevo, frutas, hierbas del monte, intenso y de madura y buenas calidades directos y del primer grado: es que no hablamos aqui de aromas de evolución, ¿no aún?
Al palador, empieza con amplio sequedad tercepioloso y acaba con muy redondez incluso amplios taninos pulidos. Tras su viaje, muestra un buen cargo frutal, acidez muy correcta, bastante mucho alcohol, el todo bien equilibrado con claros matices mediterraneos.
Un éxito, claro, muy buen vino, compacto, me parece estar más joven que estuve en agosto 2005, el 2003, y vamos a ver lo que unos años de futuro nos traien. Lo cierto es que es un vino hecho por disfrutar, aunque su graduación no permite ir demasiado lejos en los puntos (de carné).
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.