Vino Viña Ardanza Reserva 1994: Al límite


Picota con reflejos marrones y borde teja. Capa alta. Sin excesivo brillo ni limpieza.

La nariz mantiene el nivel. Se muestra interesante y con bastante complejidad. Fruta negra, especias dulces, sangre, caza, humedad, madera vieja, trufa y un final pedregoso.

En boca sin embargo lo notamos al límite. Se bebe (y se disfruta) sin problemas, pero pensamos que ya no va a dar más de sí y que está en fase descendente. La acidez y la viveza ya van bastante atenuadas. Madera, alcohol y tanino bien integrados. Paso delgado que todavía refleja el lugar del que procede.

Postgusto decadente de intensidad media.

Hace cinco años percibimos lo mismo. Una cosa es que se mantenga así un tiempo más y otra bien distinta es que pueda tener capacidad de mejora, algo del todo improbable. Una gran añada que ha llegado lejos.

 

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