Un barbaresco de miedo, un ejemplo de tipicidad del nebbiolo con sus

Un barbaresco de miedo, un ejemplo de tipicidad del nebbiolo con sus aromas de niebla de otoño, silla de montar, ciruelas negras, azúcar quemado, musgo, chocolate de leche, canela. La acidez corta con el filo de una espada samurai y el tanino cae con la contundencia de telón de fondo de teatro, y la fruta del vino llega en capas de cerezas en licor, blueberry y caza de pluma. Final jugoso, con toques de manzana asada y una cantidad de tanino suficiente para merecer el olvido en la bodega. ¿Cuántos vinos tienen el nervio para no rajarse en una tarde con Tristán e Isolda? No lo sé, pero éste es uno de ellos.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar