6 años después y sigue vivo....

Siendo un blanco 'joven' uno no sabe muy bien que esperar de él. Lo cierto es que el vino está vivo aunque muestra notables signos de cansancio, con toques oxidativos que se aprecian ya en fase visual, en la que muestra un color amarillo dorado brillante pero también en algunas notas olfativas y gustativas. La nariz aparece algo cerrada, con notas herbáceas, algo de fruta amarilla, fresca pero sobre todo pasificada. En boca tiene buen ataque, cuerpo medio, levemente amargoso, con buena acidez y sensaciones oxidativas. Esta 'vivo'.... pero prefiero el carácter de los Emilio Rojo jóvenes a este tranquilo declive....

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