Vino Bembibre 2002: A este vino y añada, merece la pena esperarlo para ver que dice dentro de un tiempo.


Rojo picota de capa alta con pequeño ribete granate ocre. Necesita como mínimo media hora de decantación para que empiece abrir la nariz ya que se encuentra al principio muy cerrado, pero tras la decantación tampoco llega a tener intensidad alta. Hay grosellas y moras en confitura, sobre matices torrefactos, hojarasca, tostados y hollín de chimenea. Con la aireación salen notitas de cueros, el perfil empireumático y de tueste se mantiene. Decir que es un vino de Minería sería fácil por la zona, pero es a lo que recuerda, además de un fondo de tierra, humus, hojarasca, pimienta y semillero. En boca es sápido, sabores de grosellas frescas y en confitura. Buena acidez que le da viveza bajo un perfil atlántico, a pesar del exuberante color que aún tiene después de casi 17 años desde su vendimia. Traslada matices torrefactos y de tueste sobre la fruta negra en la evolución y posgusto, que conforme pasa más el tiempo más tienden a condensarse, a pesar de unos taninos frutales / madera que dejan cierto recuerdo astringente. Retronasal más vegetal, de tabaco y tierra de maceta. Tiene un carácter minimalista en estos momentos, callado y de perfil atlántico – mineral – frio y de tildes oscuras. Creo que quiere decir algo más y aún no le ha llegado el momento o bien lo dijo hace un tiempo y no quiere volver a repetirlo hasta dentro de otro tiempo más. He catado el Cepas Viejas 2002 hace unos días y estaba más espabilado que este, más pletórico y abierto. Otro día hacemos la moraleja sobre los tipos de vinos, su estructura, lo que esperamos que digan y realmente dicen con el tiempo en botella, ya que la mayoría de las veces es toda una suerte de intenciones. A este vino y añada, merece la pena esperarlo para ver que dice dentro de un tiempo.

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