Una de esas bodegas que tengo muchísimas ganas de visitar.
Como curiosidad, decirte que para nosotros en Galicia, la madera era el elemento natural para elaborar aquellos Albariños dorados tradicionales (hablo de mucho antes del boom del Albariño a finales de los 80, cuando la variedad no llegaba al 5% del total de las plantaciones en el Salnés). Fue la tecnificación lo que trajo el acero para producir y sacar el Albariño rápido al mercado para hacer dinero (la industria del Albariño no nace de la tradición sino de la mercantilización, no es una crítica, pero se perdieron muchos valores tradicionales por el camino).
Ahora bien, si que estoy contigo que maderas muy muy tostadas se pueden llevar por delante la austeridad terpénica del varietal. Sin embargo, a mi si que me gusta el Albariño cuando hace maloláctica (otra técnica tradicional que se llevó por delante la tecnificación) y se cría en maderas muy usadas. Quizá hable más desde el romanticismo jeje