En nariz sigue intenso, fresco, afilado y expresivo. Muy cítrico y mineral y con un agradable recuerdo salino. También hierba cortada, tostados, lácticos...
En boca entra untuoso, salino, mineral, con buena acidez, vertical, y persistencia media-larga.
Han pasado tres años desde la anterior botella y creo que ha evolucionado a mejor tanto este 2019 como mi capacidad de apreciar los buenos vinos blancos. Pena que no me queda más 2019: de aquí salto al 2022...
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.