Vayan a por él de cabeza

Vayan a por él de cabeza. Eso sí, si les gusta el estilo, a mí desde luego que me encanta, y cada vez más.

Amarillo que sin ser pajizo, tampoco es dorado. Limpio y algo turbio. Reflejos verdosos.

Pese a tratarse de un vino básico y además joven, los aromas, además de intensos, son relativamente intrincados: toques herbáceos, cítricos, pimienta y otras especias mediterráneas, miel, tostados, madera... Tres días lleva la botella abierta y ha evolucionado estupendamente.

En boca observamos una materia masculina y con músculo, con un paso poderoso, envolvente y con una grasa muy bien sustentada por una notable acidez. Los 14º se notan algo cuando se calienta, pero en general, todo fluye. La madera, aunque está presente, tampoco desentona.

Final largo.

Por unos 12€, es complicado beber mejor.

 

 

Recomendado por 1 usuario
Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar