Vuelve por sus fueros

Picota oscuro, ribete violáceo, capa alta. Limpio y con brillo.

Profundo y complejo. Fruta negra, regaliz, eucalipto, tabaco de pipa, ebanistería, chocolate amargo... Nos vuelve a recordar en esta fase a los sanromanes de la última década y media. Torazos masculinos y sin complejos.

En boca es un vino potente, pero con una acentuada frescura. Alcohólico, pero tampoco tanto; muestra un voltaje tan alto en el resto de sus matices, que el grado sólo es un elemento más del conjunto. Con la madera, que también se nota, ocurre lo mismo. Mora, grosella, cigarrillo, balsámicos, cacao, sangre... Amalgama de notas sello de la Casa.

Final largo e intrincado.

Un 2017 de largo recorrido que no ha hecho más que empezar a andar y que vuelve por sus fueros: si el 2016 nos maravilló por su finura, su deje delicado y floral, con éste, volvemos a reencontrarnos con la esencia de lo que es San Román.

 

Recomendado por 1 usuario

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar