Al abrirlo sorpresas. La cápsula es de plástico y no del habitual material metalizado. El corcho es de apenas 3 cms (¿size does matter? no siempre,pero pelín pequeño ¿no?) y en lugar de corcho parece que está hecho de virutas prensadas en forma cilíndrica.
Color amarillo dorado pálido. En nariz, cítrico, evoluciona a albaricoque poco maduro. En boca acidez que converge hacia la inexistencia, es algo astringente. Marcado sabor dulce, y con el toque cítrico hace que sepa a caramelo de limón. Se hace pesado de beber, de hecho no he podido
ni tomarme una copa "estándar". Lejos de invitar a beber, es de esos vinos que quitan la afición. Bien es cierto que por el precio (1,80 EUR) no se le puede pedir mucho, pero es que me resulta realmente desagradable. Si tienes un par de euros en el bolsillo y no sabes que hacer con ellos, no te recomiendo que los uses en comprar este vino, mejor juega a la lotería o cómprate unos chicles. ¿Se nota que no me ha gustado?
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