Casi siete meses después.......

vuelvo a disfrutar de otra botella de este sobresaliente vino.

Tengo que indicar, que tanto en la boca como en la nariz, es bastante inferior a la añada 2014, aunque con esto contradiga a todos los "profesionales" de este gremio.

La nariz sigue siendo muy semejante en esta añada y la anterior, pero la boca, tiene bastantes diferencias, este último se encuentra en un estado inestable, bastante noble, pero no tan suave y sedoso como era su hermano del 2014.

En general las sensaciones tanto olfatívas, como sàpidas, son bastante semejantes, sólo tienen la gran diferencia del equilibrio y sobre todo de la suavidad y elegancia en boca, que actualmente carece el 2015.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar