Bueno, pues voy a poner una nota discordante con respecto a la de los amigos Gonzalo y Aitor. Yo, al igual que ellos, no soy amigo de los vinos hiperbólicos pero este, siendo de aquel estilo, está muy bien elaborado y es sobre todo personal.
Es digamos, extrañamente frutal, con mucha intensidad en nariz, notas balsámicas y ligeramente alcohólicas. En boca es potente, denso y alcohólico, pero para mí si tiene una buena acidez que compensa. El final es largo y persistente. Es una garnacha diferente y única. Para mí es un muy buen vino, aunque no pagaría los 62 euros que cuesta. Por ese dinero creo que hay opciones mejores.
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