Sigue enorme, como decía Sergio

Porque mantiene esa frescura, esa acidez y una personalidad arrolladora.

Nariz y boca, tienen esas notas refrescantes, una acidez maravillosa, con el tanino rugoso que te hace vibrar, pero no te come la boca. Crujiente, con una buena complejidad y que hacen que sea un vino que puede combinar muy muy bien con muchas comidas y que bebes sin enterarte.

Le queda cuerda para rato y sigue una lenta evolución. porque sigue "eléctrico" como dije hace ya unos meses, pero con un toquecillo de madurez en la fruta.

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