Acidez desbordante. Esqueleto sorprendente

Dorado, glicérico, limpio y brillante.
Flores silvestres, uva blanca, fruta madura (níspero y piel de melocotón), patentes toques cítricos, abundantes especias, miel, botica, algún recuerdo a gasolina y piedras.
La boca tiene un tacto envolvente, graso y corpulento y, sin embargo y al mismo tiempo, una vez que el líquido va pasando, la acidez nos pega un navajazo inesperado. En ese momento todo se limpia y volvemos a empezar. El alcohol no está y tampoco se le espera. Primarios, punzantes, plástico y muchísima mineralidad.
Final persistente.
Jovencísimo este 2011. El más adecuado ejemplo de lo que es una mano de hierro en guante de terciopelo.

  1. #1

    EuSaenz

    Mira que al final te va a gustar el riesling y todo…. :-D

  2. #2

    Gondorff

    en respuesta a EuSaenz
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    Te reconozco que es una uva que en categorías secas me sigue sorprendiendo. Al principio parece que va a ser dulce y fácil y luego corta como un cuchillo. Y encima con mucha corpulencia. Desde luego que va muy bien con estos calores...

    Un abrazo,

  3. #3

    EuSaenz

    en respuesta a Gondorff
    Ver mensaje de Gondorff

    Siempre he pensado que un kabinett del Mosela es el vino ideal para los veranos españoles, vinos de 8 graditos, muy buena acidez y un leve dulzor que los hacen ideales a cualquier hora.

    Saludos,
    Eugenio.

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