Calidad en la copa.

Nueve meses han transcurrido desde la última botella bebida de este vino. ¿Qué me he encontrado en la copa?. El corcho en buen estado. Muy tintada la cara que está en contacto con el vino. En él se significa la añada.

       A la vista un color rojo picota de capa alta. Limpio, brillante y sin precipitación en el fondo de la botella. Ribete rubí y teja. Muy abundante, gruesa y lenta lágrima en su deslizamiento por el cáliz de la copa.

       En nariz, muy buenas y sazonadas frutas rojas y negras del bosque. Madera de su crianza integrada y en segundo término. Notas balsámicas, violetas y de pimienta negra.

       En boca le encuentro redondo, aterciopelado, muy elegante, equilibrado, con volumen, carnosidad y abundante fruta. Taninos domados y manteniendo una fresca acidez que invita a beber y que le va a dar 3-4 años más de vida en plena forma. Madera de su crianza muy bien integrada y sin sobresalir. Elegante, sedoso y frutal paso de boca. Es un vino muy largo. Me da una permanencia de 3,30 minutos. ¡Ah!, es el hermano pequeño de la bodega. Y la mejor botella de todas las bebidas hasta ahora.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar