Mediterráneo, tierra de colores

Preciosa la etiqueta. Moderna, fresca, evocadora y provocadora. Muy conceptual. Me encanta. Sin duda, un atractivo indiscutible del vino, antes de probarlo. Esos colores transmiten juventud, viveza, sueños alcanzables... en paisajes mediterráneos.

Picota muy intenso y oscuro, casi negro en el centro de la copo y de tonos cardenalicios en el menisco. Lágrima profusa y amplia, que discurre con rapidez sin mucha carga de color por el momento. Visual que transmite juventud y potencial concentración de aromas y sabores...

Las primeras notas son intensas, golosas, frutales, cerezas negras maduras, confitura de arándanos negros. También algún tostado, tabaco rubio, toffee. Muy maduro. Tras agitar aparecen aún más los toques cálidos y los tostados, con un fondo ligero de carne asada. Aparecen notas herbáceas, de monte y matorral mediterráneo.

En boca se reproducen las notas computadas, maduras, golosas. Se repite el postgusto de tabaco y té verde. Algo licoroso por la temperatura que ya ha adquirido en la copa. Agradecerá estar más fresco. Tiene una buena acidez, mayor de lo que predecía la nariz. Y desde luego que es complejo y profundo, siguen apareciendo interesantes toques a miel de caña. Y salinidad, deja un fondo salino con recuerdos a anchoas. Muy, muy largo en boca. Tiene un carácter muy mediterráneo.

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