Color cereza capa media alta, ribete violáceo. Para empezar, aroma dulzón de fresa artificial (chicle bazooka), láctico y especiado (¿canela?), que evoluciona a intenso cacao colamalteado. Dulce y de acidez desequilibrada en la boca, parece que uno está tomando un cóctel Alexander, con apuntes medicamentosos. No es muy persistente.
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