Unos buenos años después...

...Concretamente 21 después de su cosecha.
Un Rioja el cual ha sabido mantener la compostura y la manera de envejecer correcta.
Ahora no sorprenderá, ni resultará esplendoroso en matices y detalles.
Aunque cabe decir que sus cosillas de lo que fue, aún las mantiene de una manera u otra.
Visualmente no parece acusar fatiga. Hay un color picota bastante decente, más rubí en el ribete. Lágrima transparente, fina y abundante en la copa.
A la nariz, si le concedemos el tiempo de expresarse y tomar aire fresco, nos deja buenos detalles del vino: no resulta potente, pero tenemos cueros suaves. Bastantes especias, tabaco rubio, y algo de fruta medio madura, por momentos. Algún balsámico débil de fondo.
La boca, a buen seguro debió ser agradable y bien disfrutable...5 o 6 años atrás.
Ahora, está bastante plana. Poquita acidez y un resabio bastante especiado y donde se aprecia lo que fue la crianza en el roble (sensaciones tostadas tímidas) y algún amago frutal. Final corto y con poco que decir.
Se ha podido beber y ha sido honesto en su línea de vida (crecimiento, apogeo, caída...).
Llegó al final, dignamente...

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