Qué ricos están esos champagnes de Larmandier-Bernier. Me encanta esta casa y su filosofía de trabajo, con dosages mínimos para no enmascarar el vino, buscando el equilibrio en la viña. No hace mucho abrí precisamente un Longitude y estaba buenísimo. Aún me queda alguna cosa de lo que compré en la bodega (Terre de Vertus, vieille vigne de Cramant y algo más diría). Son vinos a los que les va de maravilla un tiempo tras el degüelle. Por cierto, ya has probado su última referencia "les chemins d'Avize"??? Saludos!
Ferran