Vino de capa media, color cereza y ribete púrpura. Al principio le cuesta abrirse, hay que darle tiempo. A los cinco minutos empieza a mostrarse. Tiene una nariz sugerente, me atrae, primero hierbas de monte y algo de pimiento, luego tostados, café y vainilla. En boca es suave, casi sedoso, pero al mismo tiempo es tánico, acidez que da la talla y noble amargor que gusta. El conjunto suma más que las partes.
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