Excelente vino gaditano en muy buen momento de disfrute

Botella bordelesa de hombros ligeramente anchos y vidrio que, sin ser muy grueso, es de buen calibre (mayor que el de una bordelesa estándar). Etiquetas modernas del estilo de la bodega. Cápsula azul oscuro y cierre de corcho (con escritos a lo largo) de media longitud ya bastante bañado en vino por algunas zonas hasta casi la mitad del mismo.

Visual: rojo rubí oscuro de capa media-alta, ribete granate-transparente con destellos todavía que recuerdan a juventud (entre violáceo-azulados), limpio, brillante y de muy abundante, ancha y bonita lágrima que quiere tintar ligeramente la copa sin conseguirlo. Muy bonito. (10)

Nariz: de buena intensidad a fruta roja y negra madura pero sin excesos, se nota frescor, balsámico-mentolados poderosos, flores moradas, regaliz, laurel, especiados, pimienta negra, toffee, notas de tiza, ligeros polvos de talco, sutilísimas notas dulzonas de caramelo, ahumados (bacon ahumado), tostados, finas maderas, tinta china y ligero monte bajo. Muy complejo y de buena intensidad con un perfil moderno pero equilibrado y nada empalagoso en nariz a pesar de su 15% de volumen alcohólico. (8.9)

Boca: de ataque potente, de excelente cuerpo y estructura, un poco goloso, muy frutal (fruta negra madura ya algo pasificada en el fondo), notable acidez que le aporta frescura a pesar de su 15% de volumen alcohólico (que sólo se notan un poco si se toma a 18-20ºC, si se toma a unos 15ºC no se notan para nada). La densidad, a unos 15ºC se percibe media (ni denso ni aguado, en su punto); tomado a 18ºC o más ya parece un vino de densidad media-alta pero sin empalagar excesivamente. Paso por boca muy agradable y amable, con taninos muy poderosos aún pero, en general, muy bien trabajados, ya bien domados, dulces y sabrosos. Con esta tanicidad, unida a su buena acidez y relativamente elevada graduación alcohólica, se nota que tiene todavía unos cuantos años de guarda en botella. El final es muy largo, frutalmente denso-dulce-amargoso (fruta negra ligeramente pasificada), con notas de café verde y torrefactos, cacao amargo, herbáceos y muchísimos mentolados que le dan muchísima frescura en retrogusto (a pesar de la madurez de la fruta); en vía retronasal aparecen notas del retrogusto junto a notas amieladas, sutil pan de higo, tostados, laurel, regaliz y vainilla que lo redondean estupendamente bien. (9.1)

La cata la he realizado a las 12 horas de la apertura quedando más de media botella (aunque es cierto que el vino estuvo al menos 10-11 horas en nevera, al frío, tapado con vacuvin).

Recién descorchado y tomado a unos 15ºC estaba más fresco, floral, ligero, balsámico y joven en nariz y boca. A las 12 horas y tomado a unos 17-18ºC se nota joven pero con algo más de evolución, golosidad, contundencia, potencia y sabor. Personalmente, para mediodía que hacía tanto calor estaba bien mayor frescura y para la noche que el calor aprieta menos ha venido bien esa evolución a algo más goloso y estructurado.

Muy buena RCP (cuesta 12-13€).

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar