Rojo picota, ribete amoratado, capa alta.
Nariz intensa y muy típica de su variedad y su zona. Notas de violetas, frutas negras bien maduras, ahumados, toques de aceitunas negras, tapenade provenzal, recuerdos especiados y sobre todo balsámicos, regalices y un incipiente fondo cárnico tan habitual de estos vinos.
En boca resulta sumamente clásico y equilibrado, todo está en su lugar y se bebe de maravilla, buena acidez, paso frutal y final redondo y armónico, quedando sensaciones de fruta negra y especias, con un tanino fino aunque por integrar. Buena persistencia.
Marc Sorrel firma un Crozes de gran clasicismo, académico, largo, profundo y mineral, que tiene toda la pinta de envejecer de maravilla, situándose un punto por encima en calidad de otros favoritos como Graillot o Combier, más austero pero muy serio. Unos 24 euros, buena RCP.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.