Un vino muy personal, muy rico, pero que pese a la alta nota que le doy

Un vino muy personal, muy rico, pero que pese a la alta nota que le doy sigue siendo ajeno a mis gustos. Este tipo de caldos son como un demonio en mi hombro: "¡así es! sigue bebiendo vino español, revuélcate de placer", o bien "¡guácala! ¡Vade retro! aléjate de esta lujuria o tu alma será purificada en las llamas".
en mi botella el vino salió muy alcóholico, hay que enfriarlo a unos 15°. Pero la nariz es muy expresiva, con monte bajo (chaparral), especias muy ricas, guindas en licor, maderas aromáticas, regaliz y ciruelas negras además de chocolate. Muy potente en boca, con un ataque de carga frutal exhuberante pero muy bien contenida conforme avanza en el paladar. Sigue alcóholico, cálido, con un tanino "masculino" aunque muy bien trabajado. Hay abundancia de grosella, ciruela negra y sobre todo chocolate amargo, particularmente en el final, de enorme tensión.
No se... sí que lo volvería a comprar pero quizá para impresionar a otros: pues aunque es un vino con raza, no me parece uno para beber a solas y con un buen libro.

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