Habíamos conseguido este invierno un par de botellas de este 1980 con diferentes resultados. La primera, compartida con amigos salió con algo de corcho. La segunda no estuvo mal pero mostraba un vino cansado en un momento de declive. Hace unos días tuvimos una tercera oportunidad y decidimos aprovecharla. No nos defraudó.
A la vista, este tinto mostraba un color rojo apagado con destellos ocres y borde teja. La capa había disminuido y tenía algo de poso. Logramos extraer el corcho con relativa facilidad, casi de una pieza.
La nariz conservaba notas a fruta, ya madura e incluso casi compotada. Después nos encontramos con balsámicos, estiércol, cacao, madera húmeda, tabaco de pipa, cueros, hojarasca y un leve deje mineral.
La boca era fina y compensada, con bastante acidez y unos sabores parecidos a los descritos en la fase anterior.
Final de intensidad media.
Conseguimos disfrutar de la botella que es lo importante, y el vino mantuvo el tipo. No puntúo porque con estas edades me saben casi todos bastante parecidos.