INTRODUCCIÓN: Hoy vamos con este viejuno con 58 añitos, comprado en 2014 por 12 euritos. Leemos que "Se trata de la marca más antigua de Ramón Bilbao, registrada en 1924. y el único vino anterior a la compra de la bodega por Florentino de Lacande Arrarte en 1.972. La última añada comercializada es la de 2001, y parece haber desaparecido del catálogo de vinos producidos. Recibe su nombre de dos viejos viñedos situados cerca de Haro, la Viña Turzaballa, propiedad de la familia Ramón Bilbao desde la fundación de la empresa. Según la añada se comercializaba como Vino de Crianza, Reserva o Gran Reserva. Se trata del mismo vino." Botella en perfecto estado, alambrada y con el nivel de líquido a menos de 2 cms por debajo del corcho. En este caso en su contraetiqueta pone CRIANZA aunque tenga entre 4 y 5 años de crianza en barricas y un mínimo de 3 años en botella en los calados de la bodega. Tras casi dos horas abierto (los últimos 15 min en copa), abrimos la botella con el Durand. Corcho tintado en un 80% de su longitud.
VIDEOCATA: https://youtu.be/vzKVW4J-3L0 (V:94 - O:97 - G:96)
RESUMEN: Rojo cereza de capa media-alta con el ribete atejado. En nariz desprende aromas a compota de frambuesa y mermelada de naranja, fruta en primer término, increíble con 58 años. También encontramos notas de guindas en licor y cointreau, de tomillo, y apuntes viejunos de pelo animal, trufa blanca, ebanistería fina, chocolate negro y tabaco inglés, complejo e intenso. Impresionante nariz. En boca guinda en licor potente y retronasal especiado, canela, vainilla, fenogreco y comino. Alta acidez, cuerpo medio y tanino dulce subiendo el tono sorbo tras sorbo. Disfrutón, aterciopelado, con recuerdos de flor marchita, regaliz y duela envinada. Una pena que estos vinazos se dejaran de producir.
La RCP casi de risa. 12 euros por un vinazo así ahora es impensable, pero fue hace 12 años.
MARIDAJE: Lo abrimos con unas pechuguitas de pavo en masala. Otro día acompañó unos tagliatelle con portobellos, y nos lo terminamos con unas alubias pintas con morcilla y panceta. Nos quedamos con este último maridaje, sabores ferruginosos, cárnicos y especiados en absoluta sintonía con la increíble frutosidad de nuestro viejuno y sus notas terciarias.
Salud-os!!