Delicioso vino, rico en matices.

Y hoy le toca el turno a este Vino de la tierra de Castilla y León con uvas procedentes de la "Milla de Oro" y seleccionadas de las 54 parcelas que componen la finca. Un vino al que le tenía ganas pues las referencias que me llegaban eran siempre muy buenas. Abrimos la botella y nos presenta un tapón compacto, un pelín corto y sólo tintado en su base. Esperamos una hora y catamos a 17°C:

VISUAL: De color rojo picota de capa alta con el ribete violáceo. Cristalino, brillante, con una lágrima abundante, transparente, fina y lenta (90).

OLFATIVA: A copa parada desprende aromas de fruta negra madura, a mermelada de moras en concreto. En movimiento aparecen notas especiadas de pimienta negra y nuez moscada, apuntes vegetales de pimiento verde, herbáceos de hierbabuena, florales a rosas rojas y un curioso toque medicamentoso como de alcanfor. Bouquet variopinto y diverso, en donde apreciamos un marcado carácter mineral, aromas a regaliz, a chocolate y unos recuerdos ligeramente alcohólicos a licor de café . Nariz realmente compleja y de gran intensidad aromática (92).

GUSTATIVA: En boca tiene un punch potente, de alta acidez y con los taninos a medio pulir. De gran amplitud y cierta carnosidad, con mucho cuerpo mostrando una enorme personalidad. En retronasal surgen recuerdos de fruta negra madura y apuntes de regaliz para dar paso a un post gusto de fuerte carácter mineral, entre arcilloso y pizarrosos complementado con unas golosas notas dulces a chuches de fresa. Persistencia de unos tres minutos y medio en donde muestra una pétrea estructura. Delicioso vino, rico en matices en donde las tres viníferas y la mezcla de suelos son la clave de su complejidad. En plena fase ascendente, considero que en 3 o 4 años alcanzará su clímax, eso espero pues si no recuerdo mal nos queda otra botella para corroborarlo (93).

La RCP la considero muy buena. Me costó un poco menos de 20 euros cada botella pero se trata de un vino sobresaliente.

Lo maridamos en varias ocasiones, con un bratswurt con mostaza, con un pollo al pimentón al horno, con una paella de pollo y costilla y con un surtido de ibéricos y queso curado. Con la salchicha a la mostaza me resultó una combinación muy rica, la potencia de la mostaza y los ahumados de la longaniza necesitaban un vino potente como el nuestro, con el suficiente punch para suavizar el conjunto. Pero definitivamente  me quedo con el maridaje del último día con el exquisito jamón y embutidos ibéricos y el queso curado de oveja. Sé que es un clásico pero es que son tal para cual... Sencillamente espectacular cómo nuestro vino, con su potente acidez y mineralidad, es capaz de ensamblarse en total armonía con los apuntes cárnicos y grasos de tan exquisito embutido, una compenetración absoluta. Qué disfrute por Dios!, salibando se queda uno, je,je...

Salud-os!!

  1. #1

    Expatriator69

    Fotos:

    • El vino

      El vino

    • En la copa

      En la copa

    • Contraetiqueta

      Contraetiqueta

    • Rica, rica

      Rica, rica

    • Con el bratswurt

      Con el bratswurt

    • Con el pollo

      Con el pollo

    • Con la paella

      Con la paella

    • Con el embutido

      Con el embutido

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